fbpx
Devocional Nuevo

Proverbios 10:5 El que recoge en el verano es hombre entendido; El que duerme en el tiempo de la siega es hijo que avergüenza.

Hay un tiempo específico para cada cosa, Dios ha organizado toda la creación para que en tiempos determinados cumpla propósitos determinados.

Cuando se habla de tiempo debemos entender dos aspectos importantes:

Tiempo como un período determinado, una era específica, una época, una estación. Esta concepción de tiempo es a nivel general.

Tiempo como un momento específico, mi turno para llevar a cabo algo, tiempo propicio o apropiado para algo en mi vida. Esta concepción de tiempo es específica.

La eternidad es la que fundamenta el tiempo, la fuente de donde éste emana y lo que le da sentido (algo así como que la eternidad es la totalidad y el tiempo una sección).

Hay una manifestación de Cristo que el Padre ha planeado dar a conocer en un momento determinado de tiempo, si como hijos de Dios no somos entendidos en los diseños eternos del Padre, estaremos perdiendo el momento preciso para que dichas riquezas de Cristo sean manifestadas en nuestras vidas.

 ¡El único que revela los tiempos es el Espíritu! y esa revelación va de la mano con nuestro nivel de obediencia, en la medida que obedezcamos a una revelación la siguiente revelación nos será dada. Caminaremos en los tiempos perfectos del Padre si caminamos de acuerdo a la revelación que Él nos ha dado.

Te invitamos a tomar un tiempo junto a tu familia y permitirle al Señor tratar esta área de sus vidas haciendo lo siguiente:

1.- Preséntense como familia delante de la presencia del Padre y pídanle al Espíritu Santo les revele si han sido diligentes con el manejo del tiempo. ¿Han obrado con sabiduría entendiendo la época en la que están viviendo, así como los tiempos específicos que el Padre les está permitiendo vivir? ¿Han aprovechado las oportunidades divinas que estos tiempos han traído? ¿Han permitido que las cosas que están sucediendo en estos tiempos perfeccionen sus vidas en Cristo?

2.- Permita que cada miembro de su familia comparta lo que el Espíritu Santo le reveló.

¿Qué revelación has recibido del tiempo que estamos viviendo?

¿Qué está haciendo el Padre en este tiempo específico con tu vida y con su iglesia?

¿Has sido diligente con lo que el Padre te ha pedido hacer en este tiempo específico?

¿Qué cosas debes hacer en este tiempo para ir acorde con el diseño del Padre?

3.- Terminen este tiempo haciendo esta oración en familia:

“Padre en el nombre de Jesús te damos gracias porque como hijos tuyos tenemos la capacidad de caminar en el entendimiento de los tiempos que estamos viviendo.

Gracias Padre porque tu Espíritu Santo abre los ojos de nuestro entendimiento para que podamos entender la porción de Cristo que desde la eternidad Tú has diseñado manifestar en nuestras vidas en este tiempo determinado, gracias Padre porque somos fortalecidos en la fuerza de tu poder para obedecer tus instrucciones, entrar por las puertas que nos abres, salir de los lugares que nos pides, sembrar las semillas que nos indiques, y movernos en dirección que Tú nos lleves.

En este momento como familia te pedimos perdón, por las veces que no hemos sido diligentes con el uso del tiempo, por no obedecer las instrucciones que nos has dado en el tiempo en que las hemos recibido, por desaprovechar las oportunidades que nos has dado para introducirnos en nuevos niveles de revelación de Cristo. Declaramos que el poder de tu sangre nos limpia y que fortalecidos en la fuerza de tu poder caminamos con entendimiento en los tiempos que Tú nos has permitido vivir.

En el nombre de Jesús, Amén”