fbpx
Devocional Nuevo
Orden y Sujecion

Génesis 1:1-3  «En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz.»

La creación estaba desordenada y vacía hasta que Dios Padre como fuente suprema de toda autoridad interviene en la escena para traer orden a toda la creación.

El desorden se produce por la ausencia o falta de sujeción a una autoridad. Es la autoridad la que establece límites, define objetivos, marca el rumbo y fija principios.

El diseño de Dios para su reino se establece a través de la autoridad. La familia no es la excepción.

Dios ha establecido un diseño de autoridad para asegurar el orden en nuestras familias: El padre como cabeza de hogar debe estar sujeto a Cristo, la esposa debe sujetarse al marido, mientras que los hijos se sujetan a los padres. Si hay sujeción a la autoridad que Dios Padre ha puesto habrá orden en nuestras familias.

Te invitamos a tomar un tiempo en familia y permitirle al Señor tratar el área de orden y sujeción en sus vidas haciendo lo siguiente:

1.- Como familia oren pidiendo al Espíritu Santo que les revele su nivel de sujeción a la autoridad que Dios ha puesto sobre su vida:

A ti padre como está tu nivel de sujeción a Cristo, madre como esta tu nivel de sujeción al esposo, hijos como están sus niveles de sujeción a los padres.

2.- Permita que cada miembro de la familia comparta lo que el Espíritu Santo les reveló. Pida que cada uno comparta con un ejemplo concreto como ha sido obediente a la autoridad que Dios ha puesto sobre su vida o si ha sido rebelde a dicha autoridad.

3.- Compartan como familia en qué áreas de sus vidas están viviendo orden debido a la sujeción a la autoridad y en qué áreas hay desorden debido a la falta de sujeción.

4.- Terminen este tiempo tomándose de las manos y haciendo la siguiente oración:

«Padre en el nombre de Jesús como familia te damos gracias porque Tú eres nuestra máxima fuente de autoridad. Tu palabra nos enseña que toda autoridad fue puesta por ti y que tu deseo es que a través de la sujeción a esa autoridad pueda reinar el orden en todas las áreas de nuestras vidas.

En el nombre de Jesús te pedimos perdón por todas las veces que hemos sido rebeldes a la autoridad que Tú has puesto sobre cada uno de nosotros, declaramos que la sangre de Jesús nos limpia y que el poder del Espíritu Santo nos fortalece para caminar en sujeción y obediencia.

Te damos gracias porque tu diseño para nuestra familia es perfecto, el hombre sujeto a Cristo, la mujer sujeta al esposo y los hijos sujetos a los padres. Gracias porque este diseño permanece en nuestra casa trayendo orden, dirección y llevando a nuestra familia al cumplimiento de su propósito en Cristo. En el nombre de Jesús, Amén»