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Devocional Nuevo

Mateo 21:22

Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.

¿Cuántas veces hemos orado creyendo que lo recibiremos y sin embargo esa oración no ha sido respondida?

Creo que a todos nos ha pasado; excepto a Jesús, la biblia nos enseña que todas las oraciones que Él hizo fueron respondidas, esto porque entendió lo que la oración significa.

La oración es la herramienta que Dios nos da para manifestar en lo natural lo que Él ya planeo y diseño en la eternidad. Las palabras que elevamos a través de nuestras oraciones dan cuerpo al diseño del Padre para que pueda ser manifestado en el mundo que vemos. 

La Palabra de Dios nos deja saber que Él ya predestinó, ya preparó de antemano las obras en las que deberíamos andar. En la eternidad hay un plan, hay un diseño, hay un propósito predestinado por el Padre para cada uno de nosotros.  Orar es lanzar de la eternidad al plano natural lo que el plan y el diseño contienen.

Orar no es forzar a Dios a hacer lo que Él no ha planeado hacer. Orar es establecer que lo que Él ya planeo, lo que Él ya predetermino, y ese plan es lo que se constituye en su voluntad para nuestra vida. Podemos orar y pedir cualquier cosa que queramos, pero si no está dentro del plan del Padre para nuestra vida no lo recibiremos.

Cuando venimos a Cristo y lo aceptamos como Señor lo aceptamos como el dueño absoluto de nuestra vida, entramos en pacto con Él y el pacto con Él es un pacto de muerte. Él murió por nosotros y nosotros morimos a nuestro yo para permitir que Él viva a través nuestro. Él te compró a precio de sangre, por lo tanto, ya no es tu plan de vida, es el plan suyo a través de tu vida. Él no viene a ti para ayudarte a cumplir tus planes, el viene a tu vida para establecer su plan contigo.

Por lo tanto nada de lo que pidas en oración para que tu plan sea establecido será hecho, en cambio todo lo que pidas para que el plan del Padre contigo se cumpla será hecho.

 Te invitamos a tomar un tiempo junto a tu familia y permitirle al Señor tratar esta área de sus vidas haciendo lo siguiente:

1.-Preséntese delante de la presencia del Señor y pídanle al Espíritu Santo les revele

¿Cómo está su vida de oración?

¿Es la oración una constante en sus vidas?

¿Tienen entendimiento de lo que orar significa?

¿Sus oraciones son respondidas?

¿Se ha preguntado por qué muchas de las oraciones que han hecho no han recibido respuesta?

2.-Permita que cada persona en la familia comparta lo que el Espíritu Santo les reveló

¿Te has preguntado si la razón por la cual muchas veces tus oraciones no son respondidas es porque a través de la oración estás pidiendo al Padre hacer algo que está fuera de su plan y diseño para tu vida?

¿Si por un momento meditas en las oraciones que haces, puedes decir que estas pidiendo la manifestación de los planes de Dios contigo y no tan solo estás pidiéndole a Él su ayuda para sean tus planes los que se establezcan?

¿Tienes claridad en cuanto a la voluntad del Padre para tu vida, para que así puedas orar sabiendo que sin duda tus oraciones serán respondidas?

3.-Termina este tiempo haciendo la siguiente oración en familia.

“Padre en el nombre de Jesús te damos gracias porque al igual que Jesús podemos decir que siempre que venimos a ti en oración tú nos oyes. Gracias porque decidimos creer a lo que está escrito: “No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino”.

El reino nos ha sido dado, todo lo que el reino tiene nos pertenece, podemos vivir en la dimensión del reino porque nos ha sido dado por ti.

Padre perdonando por todas las veces que sin entender lo que ya tenemos, lo que ya nos ha sido dado conforme a tu plan y a tu diseño para nuestra vida, hemos pedido de acuerdo a nuestro reino y no al tuyo. Perdonadnos por querer a través de nuestra oración forzarte a hacer algo que no está alineado a tu plan ni a tu diseño para nuestra vida, perdonados porque al no recibir la respuesta a ese tipo de oración hemos dudado de tu poder, amor y cuidado por nosotros.

Te pedimos nos ayudes a orar como Jesús oró, estableciendo el reino en la tierra, manifestando lo que en el reino ya le había sido dado, clamando que fuera tu voluntad siendo cumplida. Ayudamos a entender que solo si oramos de esa manera siempre nuestra oración será respondida. En el nombre de Jesús, Amén”