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Devocional Nuevo

Proverbios 22:4  Riquezas, honra y vida Son la remuneración de la humildad y del temor de Jehová.

La Biblia relaciona la honra con las riquezas y la vida, como resultado de una vida de humildad y temor a Jehová.  La honra se manifiesta en obediencia, es una siembra que da frutos visibles.

Podemos definir honra como la demostración de aprecio, estima y respeto  que se hace a alguien por sus virtudes y sus méritos. Honrar a alguien significa darle un valor incalculable, tomarle siempre en cuenta y reconocer lo que esa persona es o representa, todo esto con base a sus virtudes y sus méritos. 

La honra es una deuda que debe pagarse, es decir, estamos llamados a honrar al que honra merece. En primera instancia estamos llamados honrar a nuestro Padre celestial, a nuestros padres naturales, a nuestro cónyuge,  a las autoridades espirituales y a las autoridades civiles.

La honra no se puede confundir con adoración, la adoración está reservada solo a Dios, pero Él espera que nos honremos los unos a los otros, de acuerdo con la gracia y unción que Él nos ha dado.

La fe y la honra van de la mano, no podemos recibir de Dios sin estos dos elementos.

La deshonra ahoga la fe. Hay momentos en los cuales recibimos directamente de Dios, sin la intervención de una tercera persona. Sin embargo, hay momentos en los cuales recibimos de Él a través de terceras personas. Si menospreciamos y no honramos a esa tercera persona vamos a tener dificultades recibiendo lo que el Padre quiere darnos a través de ella.

La honra es un principio de reino en el cual nuestro Padre espera que vivamos.

Te invitamos a tomar un tiempo junto a tu familia y permitirle al Señor tratar esta área de sus vidas haciendo lo siguiente:

1.- Preséntense como familia delante de la presencia del Padre y pídanle al Espíritu Santo les revele si están viviendo en el principio de honra? ¿Sus acciones demuestran aprecio, estima y respeto por aquellos a quien el Señor nos ha enviado a honrar?

2.- Permita que cada miembro de la familia comparta lo que el Espíritu les reveló:

Honrar a alguien significa darle un valor incalculable, tomarle en cuenta siempre y reconocer lo que esa persona representa en nuestras vidas.

Bajo este concepto, ¿Estamos honrando a Dios, estamos honrando a nuestros Padres, a nuestro cónyuge, a las autoridades que Dios ha puesto sobre nuestras vidas?

¿Qué estamos haciendo para demostrar honra hacia aquellos que estamos honrando?

¿Qué acciones estamos haciendo que  deshonran a aquellas personas que estamos llamadas a honrar?

3.- Terminen este tiempo haciendo la siguiente oración en familia:

“Padre en el nombre de Jesús te damos gracias por revelarnos la importancia de la honra como un principio de reino en el cual Tú deseas que vivamos, gracias porque, así como tu luz alumbra los ojos de nuestro entendimiento para comprender este principio, tu Espíritu nos fortalece en la fuerza de tu poder para poder vivir en él.

Te pedimos perdón porque reconocemos que en muchas de nuestras decisiones no te hemos honrado, tampoco hemos honrado a nuestros padres, a nuestro cónyuge, ni a las autoridades que has puesto sobre nosotros, perdonanos porque al no honrarlas hemos menospreciado todo lo que a través de ellas tú habías determinado darnos.

Padre en el nombre de Jesús y fortalecidos en el poder de tu Espíritu hoy decidimos como familia vivir bajo el principio de honra. Decidimos honrarte a ti por sobre todas las cosas, honrar a nuestros padres, a nuestro cónyuge y a las autoridades que pongas sobre nosotros sabiendo que la honra es una llave que abre puerta de bendición y nos hace instrumentos de manifestación de Cristo. En el nombre de Jesús, Amén”