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Devocional Nuevo
LA ADORACIÓN HERRAMIENTA DE ENTREGA

Hebreos 13:15 Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre.

Si algo está haciendo Dios con su iglesia en este tiempo es ajustarla, moldearla y entrenarla para el cumplimiento de su propósito. La manifestación de Cristo.

Todo el trato de Dios en nuestro carácter será enfocado a llevarnos a entregar nuestra vida, porque entre más muramos y más entreguemos más Cristo será manifestado.

El Padre ha proveído una herramienta fundamental para ayudarnos en ese proceso de entrega y es la adoración. La adoración es la respuesta que el Padre nos da a la pregunta de ¿Cómo muero, cómo entrego Señor?

La adoración nos introduce en atmósferas donde podemos ver la realidad de Dios; al hacerlo cobramos conciencia de lo que es importante y de lo que no, de lo que tiene peso eterno y de lo que solo es temporal, de esta manera podemos rendir y entregar con mayor facilidad, podemos morir a nuestros sueños, podemos ofrecer en sacrificio todo aquello que en otras circunstancias lucharíamos por conservar.

El final de la adoración es el sacrificio. El sacrificio está relacionado con la entrega, con la muerte ofrecida. Es por eso que cuanto más adoramos más morimos, cuanto más morimos más crece Cristo en nosotros.  No hay adoración sin sacrificio, no podemos decir que hemos adorado si no hemos muerto a algo, si no hemos hecho un sacrificio de entrega.

Si bien la adoración tiene que ver con una ofrenda de sacrificio, no es suficiente el sacrificio. Lo que Dios mira primero es el corazón de quien lo hace. No importa que tantos sacrificios presentes delante de tu Padre Celestial; si no lo presentas con la actitud, con el anhelo que Cristo sea manifestado en esa área que estás ofreciendo, tu adoración no será agradable delante de sus ojos.

Te invitamos a tomar un tiempo junto a tu familia y permitirle al Señor tratar esta área de sus vidas haciendo lo siguiente:

1.- Como familia preséntense delante del Padre y pidan al Espíritu Santo les muestre la idea que cada uno de ustedes tiene de la adoración. ¿Dentro de esa idea está el entendimiento de que sin entrega y sacrificio no hay adoración, o su concepto de adorar se limita a entonar canciones o melodías?

2.- Permita que cada miembro de la familia comparta lo que el Padre les reveló

¿Cada vez que disponen su corazón a adorar entienden que el Padre espera que algo de nuestro yo sea sacrificado?

¿Qué de sus viejas naturalezas deben entregar o rendir en sacrificio de adoración al Padre?

¿Cuál es la actitud de sus corazones al adorar, cuál es la intención de presentar sacrificio de adoración al Señor?

¿Que Él responda a nuestras peticiones o que Cristo sea manifestado en esas áreas de nuestra vida que estamos rindiendo y sacrificado como ofrenda?

3.- Terminen este tiempo haciendo la siguiente oración en familia:

“Padre en el nombre de Jesús te damos gracias porque nos has escogidos como instrumentos, como vasijas para manifestar a tu hijo Jesucristo. Entendemos que nada de nuestro viejo hombre tiene la capacidad de cumplir con ese objetivo por lo que solo en la medida que nuestro yo mengue la imagen de Cristo puede ser formada en nosotros.

Padre te damos gracias porque la adoración es la herramienta que Tú nos has dado para poder entregar y rendir a ti todo lo que no es Cristo en nuestras vidas. Gracias porque cuando adoramos Tú nos introduces en tu realidad, nuestros ojos son abiertos para ver la diferencia entre la eternidad y lo temporal, gracias porque somos fortalecidos en el poder de tu Espíritu para ofrecer en sacrificio de adoración todo aquello que no tiene la imagen de Cristo en nuestra vida.

Padre hoy entendemos que no hay adoración sin sacrificio, sin entrega y oramos para que tú nos fortalezcas no solo para sacrificar, sino para que la actitud de nuestro corazón al hacerlo sea la correcta. Que todo lo que entreguemos lo soltemos con la única intención de que Cristo pueda crecer en cada uno de nosotros. En el nombre de Jesús, Amén.”